miércoles, 30 de noviembre de 2016

viernes, 29 de julio de 2016

lunes, 11 de julio de 2016

domingo, 3 de julio de 2016

De la palabra-imagen y la paradoja de Grelling.



Llo escrivo kon farta de hortografia.
Yo escribo con faltas de ortografía.

¿Cuál es la diferencia? La Filosofía enseña que la primera oración es autológica y la segunda hererológica. Estos conceptos lo aclara muy bien José Ferrater Mora en su Diccionario, del cual copiamos algunas frases: "expresiones autológicas, o que se refieren a sí mismas, son breve (que es breve), escrito en español (que está escrito en español), impreso en negro (si está impreso en negro), consta de cuatro palabras (que consta de cuatro palabras). Por contra, las heterológicas serían, escrito en francés (que no está escrito en francés), impreso en rojo (si está impreso en negro u otro color que no sea rojo), consta de dos palabras (que no consta de dos palabras), etc. Y plantea el problema: el término "heterológico", ¿es heterológico? O es o no es. Si lo es, se refiere a sí mismo. Si es autológico, no se refiere a sí mismo. Pero si todo término que se refiere a sí mismo es autológico, entonces "heterológico" es autológico. Y si todo término que no se refiere a sí mismo es heterológico, entonces "heterológico" es autológico.
En consecuencia:
1. "Heterológico" es heterológico si y solo si es autológico.
2. "Heterológico" es autológico si y solo si es heterológico.

En este blog se profundiza en la paradoja (la cual es semejante a la de El Mentiroso):

http://eltopologico.blogspot.com.es/2013/04/la-paradoja-heterologica-revistada.html

Y ahora vamos a lo mío. Los escribas egipcios, aztecas, mayas o mixtecas usaban cierto glifo (con algunas diferencias) para expresar la palabra "escribano" y sus variantes (escribir, escrito, etc.). Valga el de la foto como ejemplo:


Y me planteo si esta "pintura" mexica (como apostilla la mendaz glosa hispánica), es autológica. Creo que sí. Los artistas-escribanos de América eran sumamente ingeniosos y creativos, y cada uno tenía su sello personal, reconocible por los expertos de nuestros días. Muchos de aquellos inventaron nuevas palabras para describir nuevas observaciones o hechos, enriqueciendo sus lenguas y dando solidez y completitud a sus historias y culturas. Mas... ¿como convertirían en heterológico el glifo autológico "escribano"? Puede que así:


Glifo, si lo consideramos en un todo, cien por cien heterológico.

domingo, 9 de noviembre de 2014

La silla





Sucedió que cierto amigo, joven auxiliar de uno de los alarifes del excelente equipo de la gran empresa constructora El Montón de Escombros S.A., al cual joven se le encomendó una fría mañana del invierno del nefasto año de 19** la faena de coger desconchados varios en una de las celdas de la planta baja del Colegio de las Irlandesas en Castilleja de la Cuesta, al aplicar la rasqueta para sanear uno de los referidos desconchados ocurrió que el antiguo ladrillo sobre cuya superficie raspaba se hundió con siniestro estrépito y regular nubecilla polvorosa, dejando un hueco negro, misterioso, frío, desde el que un halo fétido y espesado por los siglos alarmó la napia al peón.
Movido por la natural curiosidad escudriñó con precaución la abertura, percibiendo en su interior a la luz de su mechero una extraña forma redondeada y pálida que reposaba medio tumbada de un lado; hallazgo que comunicó enseguida al oficial que a escasos metros vacilaba sobre un rudimentario andamio manejando el palaustre.
Cundida la noticia, enterados el capellán de la comunidad de religiosas, el comandante de puesto de la guardia civil, el alcalde, el juez de paz y otros relevantes personajes de la localidad, se procedió a la extracción de tan inquietante objeto.
Poco tardaron, una vez requeridos, los eruditos de la sevillana Real Academia de la Historia en cerciorarse de que habían topado con un artefacto de extraordinario valor, que iba a arrojar intensa luz sobre aspectos desconocidos de los últimos meses de la vida del Marqués del Valle de Oaxaca quien, como de todo el mundo es archisabido, fué llamado a la Vida Eterna en tal palacio.
Consistía el hallazgo nada más y nada menos que en la última silla de montar que el gran Conquistador de México usó para cabalgar su jaca solazándose por los alrededores alixareños en compañía de sus ya por entonces escasos incondicionales.
El croquis adjunto, cuya autoría es de quien esto escribe, está desarrollado partiendo de las descripciones que le proporcionó personalmente el peón de El Montón de Escombros, constituidos ambos frente a dos vasos de mosto nuevo (hoy llamado "vino joven") en la taberna callerrealenga de El Baulillo, de triste memoria y ya desaparecida a Dios gracias.
Nótese que el anterior propietario de la mansión fué el Duque de Montpensier, cuya afición por las cuestiones hernancortianas y por ende mexicanas le llevó a formar una colección de utensilios y adornos aztecas, colección que ya en nuestros años fué expuesta en el Archivo de Indias con algún éxito . Sobre la cual más de un espíritu castillejense inquieto pretendió su custodia y exhibición perenne en tal Colegio de las Irlandesas, sin éxito alguno. Para el digno antepasado de Su Majestad don Juan Carlos de Borbón y Borbón, poseer tan original silla de montar hubiera supuesto la culminación de sus afanes de anticuario, aunque biógrafos recientes aseveran que de hecho la había poseído, pero que no la mostraba por vergüenza que le daba, e incluso que había pensado destruirla a martillazos porque su ciega y entonces frustrada admiración por El Capitán lo impulsaba a ello, aunque luego optó por ocultarla tras el muro de la celda para olvidarse de aquel aspecto tan deleznable de su Ídolo.
Pero los albañiles, pasados, presentes y futuros, son así.
Hoy la ingeniosa silla está en paradero desconocido, pensándose que era la misma que fue instalada en el retrete común de la referida Casa Cuartel de la guardia civil de Castilleja, cuyo edificio vacío y desmantelado se yergue aledaño a la Plaza de Santiago. Sería cuestión de investigarlo.
Otra hipótesis plausible es que fuera lo que, utilizado como váter, fué instalado en una casilla de obra de la finca Las Turquillas , que luego dió servicio a los jornaleros del SAT durante el tiempo en que allí ocuparon.

Terminemos con algunas preguntas:
¿Qué fué de la silla? ¿Está en algún lugar de Castilleja? ¿Fué acaso malvendida en el mercadillo dominical del Charco de la Pava? ¿Qué papel juegan los Borbones en todo ello, como descendientes de Montpensier?





miércoles, 8 de mayo de 2013